A LA BUSQUEDA DE MAYOR CALIDAD


Sin lugar a dudas que el desarrollo de un partido depende de varios factores y uno de ellos, es la tarea de los árbitros. Una labor que ha demostrado un crecimiento en los últimos años en las diferentes competencias que vincula o rige la Unión Entrerriana de Rugby (UER).


 

En este sentido, Diego Dlugovitzky, Coordinador de los Referees de la entidad que lleva adelante la disciplina en Entre Ríos, brindó detalles del trabajo desplegado en los últimos años. “El plantel de referees de la UER se viene manteniendo hace un tiempo y no ha habido mayores incorporaciones, y la idea es sumar gente joven que se pueda vincular al arbitraje. Hoy, la realidad es que es muy limitada la cantidad de árbitros; por lo tanto, estamos tratando de tener nuevos integrantes”, manifestó.

Diego, quien se desempeña en la Comisión de Referees junto a Ernesto Zapata Icart, Rubén Zabala, Maximiliano Gallardo y Jorge Paret, aseguró que el nivel que demuestran fin de semana tras fin de semana los exponentes que están bajo su supervisión, es coherente de acuerdo a las distintos certámenes enmarcan a la UER.

Las flamantes árbitras Ariadna Ávalos y Magui Peralta, junto a Dilego Dlugovitzky

“El nivel de juego está acorde. Siempre buscamos que los árbitros estén a la altura del partido o un poquito por arriba del mismo. Hay algunos referees que dirigen a nivel regional, donde las exigencias son distintas, como la preparación física y las horas que se le puede dedicar al arbitraje. En este momento, no tenemos chicos que estén conduciendo un encuentro en el ámbito nacional, pero esperemos que en un tiempo podamos tenerlos. El año pasado pretendíamos hacer algunas acciones que por el efecto de la pandemia, no se pudo concretar”, expresó.

CRECIMIENTO
Más allá del número reducido de integrantes en el grupo de árbitros, Dlugovitzky considera que hubo un progreso en los últimos años. “Hoy, tenemos un panel antiguo de 15 referees y creemos que es poco en relación a la cantidad que necesitamos. Sin embargo, hubo avances y, actualmente, hay tres mujeres en el plantel, y dos de ellas están haciendo sus primeras armas. Son chicas jóvenes de Concordia que tienen muy buenas posibilidades de realizar una carrera en este ámbito porque les gusta el rugby”.

Además, enfatizó que son vitales las diferentes capacitaciones que se hacen en distintos momentos del año para continuar por esta vía. “En marzo comenzamos una capacitación junto a la Unión Argentina de Rugby que consta en un curso de ocho módulos que, al mismo tiempo, se despliegan en todas las Uniones del país. Está dirigido a los postulantes para referees, donde se dan todas las nociones básicas que tienen que ver con el arbitraje y queremos que nuevos chicos puedan hacer una carrera como árbitro”, señaló.

“Las capacitaciones se llevan a cabo en dos jornadas por semana (presencial y virtual), así, los chicos que tienen ganas de sumarse en cualquier parte de la provincia, lo pueden hacer. Luego de la certificación que aprobaron el curso, les otorgamos algunos desafíos en distintos partidos para que empiecen a involucrarse. De hecho, hace varios partidos estamos probando como referees asistentes a muchas chicas del grupo de postulantes”, añadió.

Juan Ballesteros (izquierda) y Gastón Brutos (derecha), dos jóvenes con futuro en el arbitraje entrerriano.

ASPECTOS POSITIVOS
Por su parte, el coordinador de los referees habló de la profesión: “Arbitrar es una forma de colaborar con tu propio club, la Unión y el juego. Más allá de la colaboración, es una actividad que te permite seguir en la cancha, viajar y conocer otros lugares o clubes. Generas nuevos lazos de amistad con los referees que después perduran en el tiempo”.

“Si un referee desea hacer una extensa trayectoria, el entrenamiento que debe realizar es similar al de un jugador, que conlleva a seguir en el deporte y de manera competitiva. Estar vinculado al rugby es muy lindo y, además, hay un reconocimiento económico en cada partido, que a muchos chicos en ciertas edades les viene muy bien. Es un cúmulo de cosas muy lindas para tener en cuenta y, principalmente, buscamos en un personas que le guste lo que hagan porque no es para cualquiera ser árbitro. Hay que tener una vocación muy especial y, más allá de que tenga algunos sinsabores, al final del día es muy gratificante. Ojalá los jóvenes puedan notarlo y se sumen más adelante”.

PROYECTOS
Por último, Dlugovitzky dio cuenta de los desafíos de la Comisión de Referees en vistas al futuro: “Trabajamos para mejorar la cantidad y la calidad del arbitraje entrerriano. Estamos convencidos que en cuanto mayor sea el nivel del referee de cada partido, mejor será el desarrollo del juego. Queremos brindarles seguridad y que los jugadores solamente se preocupen por jugar”.

“Nos hemos propuesto objetivos ambiciosos, que los referees que están, sigan creciendo, además de incorporar más chicos. Anhelamos poder tener más participantes en el Torneo Regional de Litoral y en los paneles nacionales. Queremos que la UER tenga árbitros en los mejores torneos; por eso, generamos capacitaciones en este tiempo a través de la virtualidad. Tratamos de obtener los videos de los partidos y analizarlos para darles devoluciones con el propósito de corregir en las diferentes áreas. Es necesario seguir por este camino”, concluyó.

(Prensa UER)

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