CON TODO RESPETO: NO ME GUSTA


La UAR con el idea de evolucionar presentó una nueva imagen identificatoria, porque por un lado apuntala lo institucional y por otro la imagen de Los Pumas, "como marca en si misma".


 

El presidente de la UAR, el ex puma Gabriel Travaglini ha dicho que "producimos un cambio de identidad, donde definimos un logo corporativo para ser utilizado por todos los miembros de la Unión". Para añadir que "fue un proceso iniciado con el desarrollo de identidad de nuestro seleccionado femenino, Las Yaguaretés, para luego reordenar todos nuestros logos indentificatorios de los activos de la UAR".

Hasta allí el por qué de esta decisión estructural. Pero evidentemente por más que se haga hincapie en la historia, pareciera haberse dejado de lado la tradición que constituye los cimientos de una identidad. El metamensaje es "hasta acá fue una cosa, ahora es otra".

El haber dejado de lado el yaguareté, imagen que nos identifica en el mundo, no me parece una decisión acertada. Ya ocurrió a fines de los 60 cuando se lo cambió por el puma, y aquella decisión generó la reacción de quienes valoran la historia de nuestro rugby, que nació institucionalmente en 1899.

El yaguareté es el mayor felino de América, inconfundible por su gran tamaño, su cuerpo obusto y poderoso, es agresivo, caza por sorpresa usando su fuerza, es capaz de enfrentar animales más grandes. Su habitat son nuestras selvas. Es temible por su espíritu predador, tiene la mordida más potente de todos los felinos y es una de las pocas especies de la fauna argentina que ha sido declarada Monumento Natural Histórico (ley 25.463/2001). En síntesis, es peligroso, infunde miedo cuando ruge, en la naturaleza y también frente a los humanos.

El puma es un otro depredador, no siempre dominante como cuando compite con otros, como el yaguareté. Es un felino que evita a las personas, es huidizo, incluso ante el humano, al no poder rugir no asusta y se encuentra, con diversos nombres en todo el continente americano, no es patrimonio natural de la Argentina. De allí la confusión de aquel periodista sudafricano en 1965 al identificar el escudo de la UAR, con el más conocido puma.

El espíritu de quienes pusieron el yaguareté en el escudo, tenía mucho más que ver con las características de uno y otro felino. Por eso se eligió al animal que muchos definen como "el rey de las selvas sudamericanas", asimilándolo al biotipo del jugador argentino. Tipografía, diseño, submarcas, colores, está todo bien, pero este cambio radical, con todo respeto, no me gusta. La identidad no se negocia.

(Carlos E. Bustos)

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