UN ANTES, UN DURANTE Y UN DESPUES


La Humanidad vive una problemática inédita para nuestra generación. Algunos historiadores hacen el parangón con la gripe española en 1920.  Pero esta dura realidad nos pega de frente hoy, pero también genera interrogantes para el mañana. El doctor Walter Crisafulli, nos plantea un análisis de la situación, prevenciones y pautas médico-deportivas.


Nuestro maravilloso universo

Suena el despertador, abrimos los ojos y un nuevo día de nuestra existencia se nos presenta. Hacemos casi al pie de la letra todo lo programado: desayuno, trabajo, almuerzo, cena, deporte, reuniones, tiempo libre, etc. Llega la noche y con ella: el cansancio. Cerramos los ojos, a dormir. Así podrían pasar 32.850 días o 90 años. Parece rutinario, ¿verdad? A no preocuparse porque es necesario.

Nosotros y el resto de los millones de especies vivientes en el planeta, interaccionamos, vivimos, convivimos y subsistimos en un perfecto equilibrio, tanto entre nosotros como con el ambiente que nos rodea: el sol, el aire, el agua, la tierra, etc. 

Este concepto de equilibrio, que es biológico, biofísico, bioquímico, biogenético, etc., es indispensable para que comprendamos que todo lo que sucede en el ser humano, debería ser estudiado y comprendido en un contexto general.  Aunque parezca rutinario, existen 3 funciones básicas de las cuales ninguna célula, ningún ser viviente y ninguna especie pueden prescindir:

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  1. Alimentarse: ingestión de alimentos sólidos y líquidos en todas sus formas, cantidad y calidad.
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  • Descansar: horas, tipo, calidad de sueño y descanso.
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  • Hacer: son todas las actividades que realizamos: trabajar, deporte y ocio. Hasta el mismo “no hacer nada” es una forma de hacer.

Pandemia

Para un mejor análisis de la situación, vamos a considerar 3 momentos fundamentales:

A.  Prepandemia: este es un período en donde las actividades básicas de alimentarse, descansar y hacer funcionaban dentro de un cierto grado de equilibrio. Esta estabilidad trasladada a la vida diaria de los deportistas y no deportistas marcaba un ritmo de entrenamientos, competencia, una manera de comer, trabajar y descansar; rehabilitar lesiones, salidas, vacaciones, encuentros, estudio, etc. Este equilibrio es fundamental para el perfecto funcionamiento de nuestro sistema psico-neuro-endócrino-físico. (palabras difíciles, pero que abarcan las partes de un todo).

 B. En pandemia: aquí nos encontramos en una realidad absolutamente desconocida e incierta. Debido a la situación que todos conocemos, se ven alteradas en cantidad, calidad y forma todas las actividades que se desarrollan en el Alimentarse, Hacer y Descansar. Sumamos a esto, el factor psicológico ANSIEDAD, provocada por el desconcierto de lo que nos está sucediendo y de lo que podría suceder. Los niveles altos de ansiedad podrían llevarnos a la angustia y a la depresión. Estos síntomas, podrían no solo ser una manifestación en el estado de ánimo, sino también, representarse en nuestro cuerpo como una enfermedad.

Entonces, en esta etapa, cobra un rol fundamental el intentar controlar la ansiedad. De esta manera, lograríamos prevenir el desequilibrio causante del mal funcionamiento fisiológico y psíquico general visto reflejado en la alimentación, el descanso y en el hacer.

Son innumerables los programas de entrenamientos on line, las dietas y los consejos útiles generales, comunes a todos los individuos.

Como médico deportólogo y deportista, estimulo e insisto en la elaboración de un método propio, adaptado a cada uno de nosotros para lograr un mejor funcionamiento:

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  • Crear un método: estrictamente individual, nutrido de todas las pautas y sugerencias de los respectivos preparadores físicos, médicos, kinesiólogos, nutricionistas y entrenadores. Este método, debe organizarse conforme a los horarios de descansos, tipo, calidad y cantidad de comidas; tipos, cantidad y calidad de actividad física (entrenamiento); tiempo y tipo de actividad laboral y momentos de ocio.  Recordemos que el método es como una receta de cocina, indispensable para seguir los pasos de realización en una comida que nunca antes hemos preparado. Y a medida que vamos conociendo y viendo los resultados, va transformándose en una receta propia con los sabores y condimentos que más nos gusten. Es indispensable el contacto y el control semanal con los respectivos responsables de cada área. 
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  • Realizar actividades de relajación y flexibilidad general: La vorágine diaria en la que vivimos, nos suele hacer dejar de lado esas disciplinas. En este momento de “tiempo libre y encierro” considero fundamental poder acercarnos a estas y practicarlas. Tanto el yoga como el taichí representan la meditación y la flexibilidad general que van a sumarnos importantes cambios positivos para el control psiconeurofísico actual, control de la ansiedad y una optimización en el rendimiento general a futuro.
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  • Desarrollar habilidades nuevas: realizar actividades no frecuentes, lejanas a nuestras costumbres diarias: trabajos manuales, actividad física, lectura, juegos, etc. La idea es poder activar y desarrollar áreas cerebrales poco ejercitadas.
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  1. Identificar pautas de alarma: esto significa tener estricto control en ciertos hábitos negativos del momento para no caer en errores comunes. Ciertas conductas como la sobrexigencia física por miedo a perder lo que teníamos. Las horas de televisión, celular, compu: en estos momentos aparecen las ganas de comer (especialmente dulces y comida chatarra). Las horas de sueño: dormir mucho no equivale a descansar y dormir poco con hiperactividad durante el día, no equivale a estar en estado físico.

La angustia, la ansiedad y la depresión suelen ser aliados de la heladera, el sillón y las pantallas (TV, móvil, PC) contra la buena alimentación, el descanso y el hacer.

C. Postpandemia: si bien todavía no sabemos cómo seguirá el curso de la enfermedad y su repercusión social, tomaremos como guía el método interdisciplinario que actualmente utilizamos cuando un jugador se lesiona, que es el Protocolo de vuelta al campo. Digo interdisciplinario, debido a que tendremos que sumar el aporte de todos los involucrados: staff médico, kinésico, físico, técnico, managers, nutricional, psicólogo, dirigentes, familia.

Lo dividiremos en etapas:

  1. Control preliminar: identificar, testear, calificar, reagrupar. Una vez terminada la cuarentena, se realizarán los encuentros necesarios para que podamos recolectar la mayor cantidad de datos, acerca de: cantidad de jugadores, recuperación de lesiones, enfermedades, entrenamientos realizados, condición física actual, peso, nuevos hábitos, antecedentes de familiares enfermos, etc.
  2. Vuelta al campo: comenzaremos con los trabajos de readaptación y control en las actividades específicas en el campo de juego. Coordinación, flexibilidad, fuerza, potencia aeróbica, anaeróbica, técnica individual y colectiva, contacto progresivo, etc. 
  3.  Vuelta al juego: progresiva y fraccionadamente se realizarán los entrenamientos símiles partidos, que nos darán el rodaje necesario para poder seguir sumando tiempo, cantidad y calidad deportiva, para llegar de la mejor manera a los partidos reales.
  4. Vuelta a la performance: es la suma de tiempo, cantidad y calidad de entrenamientos y partidos que nos llevará a poder estar a nuestro mejor nivel físico técnico, mental y, porque no, espiritual.

Consideraciones finales:

No existe virus más letal de efectividad en contagio y de mayor rapidez de propagación que el miedo. El miedo paraliza, desequilibra a través de múltiples formas nuestra fisiología. Es por eso que en esta etapa debemos:

  • Estar bien informados (fuentes confiables, evitar exceso de información), atentos y preparados. 
  • Lograr a través de diferentes métodos el equilibrio físico, psíquico y, para quienes quieran o crean, el espiritual.
  • Tener claro el concepto de adaptación, progresión, fraccionamiento y control de nuestras actividades principales.
  • Descubrir y descubrirnos en esta etapa desconocida e incierta. Donde aparecerá lo peor y lo mejor de nosotros mismos, seguramente para enseñarnos que somos mucho más valiosos de lo que pensábamos y de lo que nos sentíamos. 

En lo personal, nunca creí en el azar, las coincidencias o la mala suerte. Todo tiene su lógica.

Si bien siempre nos preguntamos ¿por qué?, considero que de aquí en adelante las preguntas y respuestas deberán ser ante un ¿para qué?

A cuidarnos, mejorar, evolucionar y, sobre todas las cosas, ser felices.

Dr. Walter Crisafulli. 

Mat.: 17213

Especialista Medicina y Traumatología del Deporte.

Club Logaritmo Rugby Hockey Rosario.

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